jueves, 19 de mayo de 2016

Concha de retazos



Tu sonrisa 
es la alegría
de mi mañanas.


El día se
hace hermoso
en tu mirada.


En mis letras
están los deseos
que nacen hacia ti.


Tú eres la música
de mi corazón
ese ritmo que me 
eleva cuando camino.


Ella se inundo 
en mi mente
tranportándome 
al universo de la 
alucinación.


El canto 
de tus ojos 
es la pureza.
de mis días.


Vuelvo a tu
regazo en los
brazos del amor.


En la montañas
el cielo está 
cada vez mas cerca 
cuando te siento a mi lado.


Tu sonrisa
es la identidad
del verano.


No quiero 
cambiarte 
por ilusiones
de otoño.


Besarte hasta 
el amanecer
sentir la brisa 
en el balcón
y el rock n´ roll
por la venas.


Una mañana 
la música
se extiende
al compás de
tus labios.

Adiós



Adiós.

Mi camino se hace libre
cuando solo queda tu recuerdo,
en mi sueños tu palabra se hizo disiente,
donde tus labios fueron el sentimiento de ayer,
allí mis letras ya no ríen, sufren;
en los días de verano las aves ya no cantan,
los niños solo juegan con el barro de la inocencia, 
tú, dañaste mis ilusiones con pudor,
quemaste mis flores sin potestad alguna,
ahora solo se que las personas van y vienen 
que son como mosquitos buscando donde entrar 
pero que al final estallaran.



RUTH




RUTH.


Aquella prostituta me recordaba a dios 
en vez de huir al cielo se trepaba a los mástiles
siempre presente con su triste alegría
en los bares del pueblo redimía a sus fieles
su padre el irlandés la violó desde muy niña
más tarde fue violada por el tiempo
más agallas tenía que todos los apóstoles  
era una magdalena iracunda y tiernísima 
hablamos en radiante mañana de un enero
su cuerpo inoculado a mate
sus proyectos de hetairas inefables
siempre en primera linea en marchas democráticas
su labor paralela: versiones del ingles 
su llanto al regalarle un caro diccionario
era llena de gracia y anciana a los cuarenta
Aquella prostituta me recordaba a dios

JORGE ARIEL MADRAZO

I





No le creas a un poeta,
No hay credibilidad en un demonio 
escribiéndole a fantasmas.

LUNA





Luna.

Entre locos nos entendemos,
La gente nos llama locos,
¿lo somos? O aparentamos serlo
¿Cuál es tu identidad? Para dónde vas
Dejar que el tiempo te tome y desborone tu filosofía 
Que siente, el sol que mar tus bellos,
El canto de un pájaro que te alegra el día.
¿la música solo está para lo que la aman?
¡Yo apenas tengo veintidós años!
Solo quiero sexo sin pudor,
En mis elocuentes recuerdos
Desnudo mi alma al viento
Un trago que moje mis labios
Evocar los sentimientos que alguna vez le entregue a la luna.
Desempolvar esos besos que marcaron nuestros deseos
Aún la añoro, aún tengo su antojo en mi boca
Su voz vanguardista
Aquella mirada contemporánea 
que desnudaba mis sentidos,
su cuerpo hecho poesía con esencia avena 
allí te expoliaba sin dudar.