martes, 27 de marzo de 2018

Bitácora Rodante







Pedaleando voy sobre la ruta del sol que me lleva hacia el mar, grandes camiones viajan a mi alrededor cargados de carbón, frutas, verduras u otras cosas que son de exportación se dirigen hacia el puerto de Santa Marta, un buque los espera para luego zarpar. Llevo el sol al hombro que va en dirección hacia el norte, mi sombra se pierda por momentos debajo del refrescante paso de las nubes, mis vestiduras están empapadas de sudor; clamo la sed desde mi pensamiento, pues estoy a la espera de un río u arrollo para refescarme.

La brisa me acompaña; sin embargo, se siente como si fuese el clima de mi ciudad, qué calurosa, donde constantemente corre una brisa que amaña; la única diferencia es que Cúcuta no tiene mar.



domingo, 4 de marzo de 2018

Paisaje en la ventana


        
       
 
        Un paisaje en la ventana suscitó esta historia,
        despertó la compasión de los dramáticos
        brochazos de la vida ausente.

        Líneas finitas empapadas de tinta,
        se unieron para hilar los recuerdos
        en el presente.

        Las sombras de caminantes se mancharon de sangre
        en el blanco lienzo tallado de hojas secas,
        donde retumban las esperanzas inquietantes.

        De pigmentos visuales y matices difuminados,
        los sueños quimeros que se esbozaron en la alborada
        abrieron campo al sublime canto de los besos.

        Un toche se pozo en el lienzo
        y una extrañeza sombra desdibujada incorporó,
        aquel que esparce su amor tras el pincel.