lunes, 20 de agosto de 2018

Giro, giro, giro y giro.



Giro, giro, giro y giro.
Giro, como aspa de viento giro
como remolino de agua giro.
Como torbellino de hojas giro.
Giro, giro y giro.
Giro, rodando en bicicleta sin parar
Giro, dando vueltas hacia atrás
Giro, y mis ojos no dejan girar.

Giro, giro y giro sin cesar
Giro, como giran los niños con felicidad
Giro en rollito
Giro danzando
Giro saltando
Giro volando.

Giro, giro y giro en viceversa.
Giro como giran las pelotas
Giro como giran las metras
Giro como giran los trompos
giro como giran los yoyos.

Giro, giro y giro hasta nunca acabar
Giro, como gira la tarde que no se hace sola
Giro, como giran los perros persiguiendo su cola
Giro, como gira el barro del alfarero Giro como giran las herramientas del caepintero.

Giro, giro y giro voy en espiral.
Giro y gira el viento cantor
Melodías suaves que nacen del ruiseñor.
Giro y gira el día que ha de acabar
Giro y gira la noche y su soledad.

Giro y el mundo gira a mi alrededor.
Por eso giro, giro, giro y giro.

sábado, 19 de mayo de 2018

Arte de hablar y escribir.



Las palabras no nacen para quedarse en destiempo
son creadas para que anden libres como el viento
si de voz en voz viajan los pensamientos
pues que se abra el telón para vivir este gran momento.

Desenvolver palabras desde la psiquis
Escribir las para que no se queden solas en el pensamiento
tratar de darles coherencia con el movimiento;
sin embargo, escoger este camino, es vivir en un tormento.

Sobre en el tablón ha de ver cómo yace la muerte,
vivir el último suspiro sin pensar en la suerte
los recuerdos se esbozarán por la mente,
Que por noches enteras escribe portentosamente

trastocado y perdido como las hojas viajan por doquier
recito estos versos en contextos sin pensar tanto en el ayer. 

martes, 3 de abril de 2018

Bahía Gaira.










Es la segunda vez que duermo en la playa junto a la frondosidad de un trupillo, donde el viento céfiro de la estrellada noche me golpea sagaz y potente. En frente de mi está el Caribe:  tela oscura que atrapó al día para encenderse por fuera; en mi bolsillo cargo una blusera, voy soplando recuerdos de mis viajes sobre los improvisados caminos que transito desde mi casa, "la del duende". Aquí la noche corre lenta, mi mirada se pierde entre la poesía erótica y el ininterrumpido oleaje que me seduce y me incita hacia el mar, induciéndome con shots anisados que destila la madrugada a la espera de rayar el día.      

martes, 27 de marzo de 2018

Bitácora Rodante







Pedaleando voy sobre la ruta del sol que me lleva hacia el mar, grandes camiones viajan a mi alrededor cargados de carbón, frutas, verduras u otras cosas que son de exportación se dirigen hacia el puerto de Santa Marta, un buque los espera para luego zarpar. Llevo el sol al hombro que va en dirección hacia el norte, mi sombra se pierda por momentos debajo del refrescante paso de las nubes, mis vestiduras están empapadas de sudor; clamo la sed desde mi pensamiento, pues estoy a la espera de un río u arrollo para refescarme.

La brisa me acompaña; sin embargo, se siente como si fuese el clima de mi ciudad, qué calurosa, donde constantemente corre una brisa que amaña; la única diferencia es que Cúcuta no tiene mar.



domingo, 4 de marzo de 2018

Paisaje en la ventana


        
       
 
        Un paisaje en la ventana suscitó esta historia,
        despertó la compasión de los dramáticos
        brochazos de la vida ausente.

        Líneas finitas empapadas de tinta,
        se unieron para hilar los recuerdos
        en el presente.

        Las sombras de caminantes se mancharon de sangre
        en el blanco lienzo tallado de hojas secas,
        donde retumban las esperanzas inquietantes.

        De pigmentos visuales y matices difuminados,
        los sueños quimeros que se esbozaron en la alborada
        abrieron campo al sublime canto de los besos.

        Un toche se pozo en el lienzo
        y una extrañeza sombra desdibujada incorporó,
        aquel que esparce su amor tras el pincel.

jueves, 8 de febrero de 2018

TUS OJOS



                                    Tus ojos
                                    que se adentraron
                                    en mis días libertinos
                                    marcando mi camino como poeta,
                                    tratando te como la musa de mis manos
                                    allí te desvisten mis letras.

SOLEDAD



                                                 Ahora que soy
                                                 pura soledad
                                                 platico con el silencio
                                                 y entiendo mi tristeza.
                                                         
                                                                    P. Cuadro Herrera.



         Los libros  también deben sacarse
         bajo las lágrimas tristes de una noche
         que gota a gota rompen el silencio
         cuando desciende sobre la pasta.

         Un olor se murmura dentro de las hojas
         en cada hoja un poema
         en cada poema soledad.

         De soledad en soledad
         lo recuerdos se hacen latentes;

         las palabras
         se miran,
         se huelen,
         se codean
         y se tocan.

         Entre soledades se inundan
         de sombras melancólicas,
         el frío humedece el pasado
         Y el presente la hace vivo en una canción.