Sombreando ensueños.
Se despiertan las letras,
abren campo al portento sagrado del verbo.
Entre las olas peregrina el poeta
pintando sus palabras al viento.
Hace de su deseo soledad,
busca un refugio en su conciencia
Haya la tristeza desconsolada
pregona versos con vehemencia.
Versos que se atizan a las ansias
con el reverdecer de los ocasos,
ofreciendo virtudes y flechas del anhelo
al esplendoroso paisaje
que con asombro busca su felicidad
porque es el único consuelo.
Ahora, pasado el día llega la noche
las tinieblas sosegaron su visión,
la luna se perdió entre las nubes
no hay bosque solo mar en alta mar.