domingo, 26 de marzo de 2017

El solo silencio de mi conciencia se hizo música para mi tristeza.







El solo silencio de mi conciencia
se hizo música para mi tristeza.


Encontré mi soledad

en una noche sollozada por el recuerdo,

un frío gemido tembloroso se palpo a mi piel,

el solo silencio de mi conciencia

se hizo música para mi tristeza.


Ay soledad,

eres la única que puede

entenderme y comprenderme ,

a ti, declaro todos mis pensamientos,

te pongo en juego todos mis sentimientos,

junto con el consuelo de mi aflicción.


Ay soledad,

tú eres el refugio de mi alma trastocada;

por los delirios de mis ansias voy a ti desconsolado,

como la ausencia en está noche sombría

canto a ti mis versos abatido.



martes, 21 de marzo de 2017

Confesiones de la Sta Kieth Jazz.



Resguardo en mi lecho desnuda.

La muerte sigilosa llegó a mi alcoba 


asechando me, escudriñando mi alma


acariciándome con sus ansias,


le ofrecí una copa de vino en su nombre;


caía lentamente la noche 


j
unto con ella todos mis recuerdos 


se humedecieron con mi copa.



el humo de mi cigarro rubricó el 
designio, 

mis ojos
descansaron ante la puerta de la percepción del holocausto de la muerte.



Transfiguración del Alma



Transfiguración del alma.




Sensualidad
miradas introspectivas.
Oh destellantes ilusiones
es el destiempo revolcado
con tus enigmas,
demonios danzando
junto con tus placeres.

Tus ojos son la sombra del mañana
nunca será igual al hoy.

Tus senos son el mar caudaloso de los dioses,
allí nadan las ansias mundanas,
gime la tierra,
estruendo de tu piel.

Destellos que te ciegan ,
domando tu bestia interior,
alaridos feroces
en noche titilante,
tu mirada se enciende
abriendo el camino de fuego
hacia tu follaje.

La noche te acompaña,
te acaricia,
te excita,
te envuelve como oruga
y te libera como mariposa.

Besos de la brisa
que te erizan
te elevan
al vuelo del suspiro de la noche.


Para Dayana Galvis.



ORGASMO

ORGASMO.



Besé el infinito
al mirarte desnuda
en mi lecho.

Un lapso 
persuadió mis sentidos
tras viajar a tus caricias.

Poco a poco 
fui endulzando el borde
con tus salientes.

La noche derramo
el sumo que corrió 
en nuestros labios,

y se deslizaron 
en la convexidad
del orgasmo.

PHALUS


PHALUS






Marcó cada trazo de mi cuerpo 
con su alma,
la noche nos cogió en sus 
desvelados susurro.


Cada verso fue un cántico
que la desnudó,
y en el poema la exploré 
en divinidad sexual.



Bebió de mi copa,
se entrelazó a mis mares,
tomo el timonel de 
mis pasiones
y las persuadió con su olimpo.



Violó con sus labios mi futuro,
dibujando historias
incandescentes 
que se proclamaron a mi piel.


Cedió ante mi falo
la odisea de su boscaje
y allí se avivó la vida
con el despuntar del día.