La noche se me hizo loca
hablando conmigo
en la oscuridad de mis sabanas,
Ellas me susurraban su nombre
la chica que aun no conozco.
Lorca invadía mis ojos
con tan hermosa lírica
como cósmica mente espiritual,
Los gemidos estallaron la noche
jugando con mis deseos
aquellos fulgurantes e incesantes
ríos de palabras que mi mente
transfiguraba en cada sueño.
Para: ADRIANA A.
