PHALUS
Marcó cada trazo de mi cuerpo
con su alma,
la noche nos cogió en sus
la noche nos cogió en sus
desvelados susurro.
Cada verso fue un
cántico
que la desnudó,
y en el poema la exploré
en
divinidad sexual.
Bebió de mi copa,
se entrelazó a
mis mares,
tomo el timonel de
mis pasiones
y las
persuadió con su olimpo.
Violó con sus labios mi
futuro,
dibujando historias
incandescentes
que se
proclamaron a mi piel.
Cedió ante mi falo
la odisea
de su boscaje
y allí se avivó la vida
con el despuntar
del día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario