Vivir solo
no es estar vació,
es jugarse la vida,
es fumar un cigarro con absoluta tranquilidad.
Las palabras se esbozan ante mi pensamiento
hacen de mí un juicio interno.
Algo está mal.
Algo va en declive.
El tiempo me dejó desordenes,
hizo de mi pensamiento una cortina de humo;
pero la soledad llegó para acompañarme
en mi propia inmundicia.
No hubo ninguna hegemonía,
solo la convicción de actuar por mi mismo
sólo mi peculiar libertad silenciosa.
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